Por fin llega la navidad.
Volvemos a casa, a nuestras ciudades, volvemos a ver a la familia, a ver a la abuela, a comer hasta reventar, a jugar con los primos, a abrir regalos, a ver como unos ríen ilusionados al ver tanto envoltorio bajo el árbol, y otros que buscan desesperados sus nombres en etiquetas.
Volvemos a la época de los roscones, de las croquetas, de los pavos rellenos, del marisco...en nuestras casas hay tanta comida que podría haber una guerra y podríamos alimentar con lo que hay en una sola casa a todo el vecindario. Y por si fuera poco aun con la nevera llena seguimos comprando caprichitos comestibles, que si unas castañas porque me recuerdan a mi infancia, que si un perrito caliente porque hace muchísimo que no comía uno, que si el calendario de adviento porque es tradición...
Volvemos a la época de las lucecitas, los adornos, la época en la que papa noeles, reyes magos y olentzeros se encuentran en cualquier esquina: colgados de balcones, en centros comerciales, en calendarios, pegatinas, de todos los tamaños, formas y colores.
Volvemos a la época de los diez mil anuncios de colonias, parece ser que la navidad es la época perfecta en la que puedes mandar indirectas a la gente que huele mal, porque en cualquier otra época del año no tienes la excusa perfecta. Pero también volvemos a la época en la que a toda tu familia le da por regalarte ropa de abrigo por si te resfrías, libros por si te aburres mientras que estudias, y cualquier cosa que te puedas imaginar sin reparar en gastos.
En definitiva nos pasamos el año escuchando temas que ver con la crisis, pero esta es la época en la que todas las luces tienen que adornar todo, todas las neveras tienen que estar a rebosar, todos los contenedores tienen que estar a tope de envoltorios de miles de regalos, todas las calles tienen que estar llenas de gente como si fuesen hormigueros... Pero lo importante es que es navidad, es la época en la que estamos todos con todos, todos nos portamos mejor, nos demostramos más amor, intentamos perdonar, pasar tiempo juntos, evitamos discusiones, y parece que somos parte de un pequeño mundo feliz durante dos semanas. Será esta la verdadera magia de la navidad?
Lo más importante de momento es aprovechar estas dos semanas para luego poder aguantar el resto del año, así que:
FELIZ NAVIDAD, EGUBERRI ON Y BON NADAL!


No hay comentarios:
Publicar un comentario