sábado, 18 de enero de 2014

"Estarás hueco. Te vaciaremos y te rellenaremos de... nosotros" - G.Orwell






      ¿Cómo se puede ser feliz en un mundo en el que nos atrapan las ideas, en un mundo en el que las mentiras y las ordenes de los que mandan rigen nuestra sociedad? Una sociedad en la que desaparece la imaginación, en el que poco a poco dejamos de soñar, dejamos de ser niños, dejamos de vivir, para convertiros en esclavos de unos pocos.



                                        



     El mundo que nos venden lleno de color y de cosas divertidas, no es más que una realidad en blanco y negro enmascarada. Sin darnos cuenta la televisión nos come la cabeza, y creemos que somos libres por poder elegir que vemos, sin darnos cuenta de que en todos los canales nos meten la misma ideología en la cabeza. Tenemos el "libre" derecho de poder votar a quien queremos que gobierne, y sin embargo todos hacen con nosotros lo que queremos. Promesas que se rompen tras discursos delante de gente enfurecida. manifestaciones que no sirven para nada, huelgas para luchar que acaban con gente encarcelada, sin-techos pidiendo limosna para poder sobrevivir una noche más.


                                           


     Volvemos atrás en el tiempo, volvemos a las dictaduras enmascaradas, al antiguo régimen, y una sociedad clasificada. volvemos a ser esclavos de unos pocos, y no hay nadie que se revele en contra de todo ello.

     Y si ¿George Orwell se hubiese equivocado de año y en vez de 1984 fuese en verdad 2014?

     ¿Por qué no hacemos caso a Neruda?





Queda prohibido no sonreír a los problemas,


Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.


no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.





jueves, 9 de enero de 2014

Soy el amo de mi destino; soy el capitán de mi alma.

          Hace algún tiempo leí Invictus, un poema escrito por Ernest Henley que durante miles de noches inspiró a Nelson Mandela, o Madiba para los suyos, durante las noches que pasó encarcelado y le dieron la esperanza para poder unir un país dividido.



   
Desde la noche que sobre mí se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses, si existen,
por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia,
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.


Más allá de este lugar de lágrimas
e ira 
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años,
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

Invictus, un poema con el cual no perder nunca la esperanza y mantener despiertos nuestros sueños.


jueves, 2 de enero de 2014

AÑO NUEVO

Y otro año más que se va ya.





    Ahora es el momento de recordar todo aquello que nos propusimos hacer y no cumplimos, pero también toca recordar todos esos pequeños momentos que formaron el año. Esa secuencia rápida de fotografías que al juntarlas hacen una especie de película sobre la vida. Y es que todo comenzó como termina en este momento. Un brindis con cava, champán, agua... sonrisas alrededor de una mesa, un año más de mecano sonando de fondo, acompañada por un coro compuesto por petardos, matasuegras, el llanto de un niño asustado, y la tos de otro atragantándose con las uvas porque no le ha dado tiempo a comerse todas. Todos con collares, sombreritos de cartón, antifaces dándose besos, muchos besos y abrazos. Tras el telefono que suena al fondo del salón la voz de un abuelo que quiere felicitar el año....




    Y poco a poco recordamos los cumpleaños, los viajes, el verano de tu vida, la graduación, esos amaneceres en una isla tras una noche de juerga, madrugar para cumplir el propósito de hacer el Camino de Santiago. Una manifestación en la que luchas por tus derechos, gente que regala abrazos, malas noticias, buenas noticias.
            
                       

     Las tardes de estudio para selectividad, los viajes de esquí para descansar, una lesión, la rehabilitación. Una fiesta sorpresa, la mayoría de edad, enseñar orgulloso el carnet en el supermercado, tu primer coche. Que te acepten en la universidad que quieres, el primer día de universidad y sus nervios. Una mudanza para empezar a vivir fuera, muchas cajas que desempaquetar, un salón nuevo que decorar, amigos nuevos, ciudad nueva, una despedida. La vuelta a casa después de un tiempo, el reencuentro con tu familia, volver a comer el cocido de tu madre después de tanto tiempo. 

                     

    Un concierto, el dolor de garganta durante la semana después del concierto, las fiestas de tu pueblo, las de tu nueva ciudad. Una escapada un fin de semana con gente que no conoces, la vuelta de ese fin de semana con amigos para toda la vida. Dar la bienvenida al mundo a algunos, despedirse de los que no volveremos a ver. ese pinchazo en la rueda en mitad de la nada, correr cada día para no perder el autobús, perderte por Europa, descubrir lugares inimaginables, comer en Chinatown, preparar un plato con el que sorprender a todo el mundo... 

                    


      Y entre foto y foto tomarse un chocolate con churros, un café con leche y un trozo de roscón con bien de nata para empezar bien el año mientras suena el concierto de año nuevo y comienzas en pensar los propósitos para este año. 

                      







sábado, 28 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD!!!


Por fin llega la navidad.

     Volvemos a casa, a nuestras ciudades, volvemos a ver a la familia, a ver a la abuela, a comer hasta reventar,  a jugar con los primos, a abrir regalos, a ver como unos ríen ilusionados al ver tanto envoltorio bajo el árbol,  y otros que buscan desesperados sus nombres en etiquetas. 

     Volvemos a la época de los roscones, de las croquetas, de los pavos rellenos, del marisco...en nuestras casas hay tanta comida que podría haber una guerra y podríamos alimentar con lo que hay en una sola casa a todo el vecindario. Y por si fuera poco aun con la nevera llena seguimos comprando caprichitos comestibles, que si unas castañas porque me recuerdan a mi infancia, que si un perrito caliente porque hace muchísimo que no comía uno, que si el calendario de adviento porque es tradición...

     Volvemos a la época de las lucecitas, los adornos, la época en la  que papa noeles, reyes magos y olentzeros se encuentran en cualquier esquina: colgados de balcones, en centros comerciales, en calendarios, pegatinas, de todos los tamaños,  formas y colores.


     Volvemos a la época de los diez mil anuncios de colonias, parece ser que la navidad es la época perfecta en la que puedes mandar indirectas a la gente que huele mal, porque en cualquier otra época del año no tienes la excusa perfecta. Pero también volvemos a la época en la que a toda tu familia le da por regalarte ropa de abrigo por si te resfrías, libros por si te aburres mientras que estudias, y cualquier cosa que te puedas imaginar sin reparar en gastos.

     En definitiva nos pasamos el año escuchando temas que ver con la crisis, pero esta es la época en la que todas las luces tienen que adornar todo, todas las neveras tienen que estar a rebosar, todos los contenedores tienen que estar a tope de envoltorios de miles de regalos, todas las calles tienen que estar llenas de gente como si fuesen hormigueros... Pero lo importante es que es navidad, es la época en la que estamos todos con todos, todos nos portamos mejor,  nos demostramos más amor, intentamos perdonar, pasar tiempo juntos, evitamos discusiones, y parece que somos parte de un pequeño mundo feliz durante dos semanas. Será esta la verdadera magia de la navidad?

     Lo más importante de momento es aprovechar estas dos semanas para luego poder aguantar el resto del año, así que: 

     FELIZ NAVIDAD, EGUBERRI ON Y BON NADAL!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Siempre sale el sol




Estamos pensando en los problemas pero nos olvidamos de disfrutar de los momentos mágicos que podemos vivir cada día. Nos olvidamos de disfrutar de la magia de la naturaleza, nos olvidamos de ver lo que tenemos, porque estamos centrados en ver aquello que no tenemos. Porque nos puede la pereza, hasta tal punto que preferimos estar en la cama cada día hasta el último minuto, en vez de ver como sale el sol.

Pero un día haces el esfuerzo y te levantas a las 6 de la mañana, y te encuentras con un espectáculo precioso creado por la naturaleza, en el que todo cobra sentido. Es algo que se te escapa de las manos y que por más que lo intentes no puedes controlar, todo a su ritmo, lento pero continuo, sin una sola pausa.

            Y cuando termina, ya nada vuelve a ser igual durante el día, y es que después de la noche más oscura, de la noche más tormentosa...cada día vuelve a salir el sol.

martes, 17 de diciembre de 2013

Soñar en tiempos de crisis ...

         Un claxon que suena detrás de alguien impaciente, la sirena de una ambulancia que tiene prisa por llegar, el taconeo de los zapatos de una ejecutiva a la carrera, un llanto de un niño que no quiere ir a colegio, el bufido de un padre desesperado que llega tarde, la mirada impaciente de un universitario que quiere cruzar la calle...

         Todos con un objetivo común: no llegar a casa con la cartera vacía, esclavos de un capitalismo que se hace dueño de sus vidas sin que apenas lo noten. Pero en medio de todo este barullo no hay nada como abrir los ojos, fijarse en los pequeños detalles, descubrir una imagen en calma que te haga sonreír, enfocar, y guardarla en el recuerdo del baúl de la felicidad.

   Mirar la fotografía de un basurero que decide olvidarse de todo, y escuchar a una paloma porque nadie más le entiende. Decide vivir libre. Decide soñar en tiempos de crisis.